septiembre 15, 2014

Día de la Prevención del Embarazo Adolescente


El día 26 de septiembre de 2003 fue instaurado por primera vez el “´” en Uruguay y dos años más tarde, en Ecuador. En México, instituciones tales como el Centro Latinoamericano Salud y Mujer (CELSAM), la Secretaría de Salud (SSA), el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), el Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE), la Secretaría General del Consejo Nacional de Población (CONAPO), entre otras, han promovido que el 26 de septiembre de cada año se declare como el Día Nacional para la Prevención del Embarazo No Planificado en adolescentes.

Entre las repercusiones de las prácticas sexuales sin protección que enfrentan los adolescentes se encuentran los embarazos no deseados y el incremento de las infecciones de transmisión sexual por lo que la conmemoración tiene el objetivo de informar, orientar y educar a las y los adolescentes sobre el uso adecuado de métodos anticonceptivos y el ejercicio de una sexualidad responsable.

De acuerdo con estimaciones del Censo de Población y Vivienda 2010, en México la población adolescentes (15 a 19 años) asciende a 11 millones aproximadamente y representa el 9.8% de la población total. De ellos el 49.9% son mujeres, esto es, cerca del 10% de la población total femenina y casi el 5% de la población total.

Según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2009, la edad mediana para la primera relación sexual de las mujeres en edad fértil (15 a 49 años) ocurre a los 17.8 años.

El inicio temprano de las relaciones sexuales y la falta de uso de métodos anticonceptivos, son uno de los factores más importantes en el incremento de los embarazos en la adolescencia. De acuerdo con la ENADID, seis de cada diez adolescentes no utilizaron ningún método anticonceptivo en su primera relación sexual y la edad mediana para el primer uso de anticonceptivos en las mujeres ocurre hasta los 21.7 años.

La fecundidad en jóvenes de 15 a 19 años es considerado un asunto de salud pública debido a los riesgos que representa tanto para la madre como para el bebé, además de que generalmente se trata de embarazos no deseados.
Los principales resultados. México 2010 revelan que el 27.8% de las jóvenes dijo tener un embarazo no planeado y el 12.8% un embarazo no deseado.

Por lo que toca al número de madres adolescentes en 2010 y de acuerdo con datos del Censo, el 12.4% de las chicas dijo tener por lo menos un hijo nacido vivo, de las cuales, el 84% afirmó que era su primer hijo y 14% dijeron tener dos o más.

Por zonas de residencia el porcentaje de madres adolescentes es más alto en las zonas rurales donde habita el 14.9% de las mujeres adolescentes con al menos un hijo nacido vivo, mientras que para las zonas urbanas el porcentaje es de12.3%. Los municipios con bajos índices de desarrollo albergan al 17.5% de las adolescentes con al menos un hijo.

El 16.6% de las adolescentes hablantes de lengua indígena son madres con al menos un hijo, cifra 3.8 puntos porcentuales mayor al número de madres adolescentes no hablantes de lengua indígena (12.8%).

Educación: Entre las consecuencias de un embarazo no deseado es que las jóvenes interrumpen sus estudios y sólo el 7.7% de las adolescentes que son madres continúa con su educación.

El porcentaje de madres adolescentes con al menos un hijo nacido vivo por nivel educativo se compone de la siguiente manera: de las adolescentes que no tiene escolaridad alguna, el 24.1tienen al menos un hijo nacido vivo; con primaria incompleta, el de 30.2%, con primaria completa el 27.1% y con nivel de escolaridad de secundaria o más, sólo el 10.9%.

Salud: La Organización Mundial de la Salud estima que para las mujeres de 15 a 19 años el riesgo de morir como consecuencia de problemas relacionados con el embarazo, es el doble de lo que enfrentan las mujeres de mayor edad. El acceso a los servicios de salud reproductiva, así como la necesidad insatisfecha de anticonceptivos son factores que inciden directamente en los casos de embarazos adolescentes no deseados. El 25% de las mujeres adolescentes no usa anticonceptivos a pesar de no desear un embarazo.

De acuerdo con la ENADID, del 10.3% de las adolescentes usuarias de métodos anticonceptivos el 44.7% de ellas eran casadas y 4.5% solteras o alguna vez unidas. El 53.2% de las adolescentes que ya son madres hacen uso de métodos anticonceptivos para prevenir otro embarazo.

El 60.1% de los adolescentes se encuentra afiliado a alguna institución de salud, mientras que el 39.5% no lo está. De ellos, el 43.9% se encuentra afiliado al IMSS, 42% al Seguro Popular, 8.1% al ISSSTE, 2.6% a una institución privada, 2.5% no supieron identificar la institución de afiliación y 1.3% se encuentranafiliados a los servicios médicos de PEMEX, Defensa o Marina.

Los patrones de iniciación sexual temprana y el escaso acceso a recursos para las prácticas de prevención, son factores que contribuyen al riesgo de tener embarazos no deseados así como de contraer infecciones de transmisión sexual, incluído el VIH/SIDA, contribuyendo a generar condiciones de vulnerabilidad, particularmente entre las mujeres.

La consolidación institucional de políticas públicas en este campo es un reto al que se suma la Secretaría General del CONAPO colaborando con datos estadísticos para la consolidación de programas en materia de salud sexual y reproductiva para adolescentes.

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